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Psicología
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Trastornos psicológicos

trastornos psicologicos

Resulta muy difícil acordar criterios para juzgar la conducta normal y la anormal, para definir salud o trastorno mental. ¿Cómo juzgar lo que es normal o no?, ¿qué criterios utilizamos?, y, además, ¿quién emite el juicio?
 
Algunas veces, el diagnostico psicológico supone juicios de valor respecto a lo que es un comportamiento normal o anormal. Estos juicios reflejan los valores culturales, las tendencias sociales que se dan en ese contexto y en ese momento.
 
Así, es muy difícil trazar una línea que separe con claridad la normalidad de la anormalidad ya que, en la vida, todos mostramos alguna vez una conducta desadaptada y atravesamos periodos de sufrimiento personal y, a su vez, las personas con un trastorno mental también pasan periodos de tiempo en los que hay una relativa ausencia de síntomas.
 
En conclusión, todos nos situamos en un punto de un continuo cuyos polos opuestos son normalidad y anormalidad, tan solo es cuestión de grado, no existe una frontera clara entre lo que es normal y patológico.
 
La Psicopatología es la rama de la psicología que estudia los aspectos desviados o anormales del funcionamiento mental y la conducta humanas. Los describe, clasifica, especifica sus causas, sus factores de riesgo y ofrece las pautas necesarias para su prevención o intervención.
 
La salud mental se define como un estado de bienestar emocional en el que la persona es capaz de funcionar de forma adecuada en la sociedad a la que pertenece y cuyas características y rendimiento personales son satisfactorios para ella.
 
Los trastornos psicológicos son las alteraciones del estado mental que, en la mayoría de los casos, se acompañan de malestar o afectan el desenvolvimiento normal del individuo en la sociedad.
Así, existen dos signos o indicadores que nos pueden avisar de la presencia de un trastorno psicológico:
  • La presencia de emociones dolorosas (sentimientos de ansiedad, depresión o irritación crónica).
  • La aparición de conflictos continuados en las relaciones sociales o familiares.
La salud mental está condicionada por múltiples factores, entre ellos los de carácter biológico (por ejemplo, factores genéticos o en función del sexo), individual (experiencias personales), familiar y social (el hecho de contar con apoyo social) o económico y medioambiental (la categoría social y las condiciones de vida).
 
El peso de cada uno de estos factores será mayor o menor en función del trastorno psíquico de que se trate.
 
Estos trastornos son tratados por la psiquiatría y la psicología clínica.
 
La Psicología Clínica estudia el diagnóstico y la terapia de los problemas emocionales y de conducta, de las enfermedades mentales, originados por causas diversas (drogodependencias, estrés, separación de pareja,  etcétera). El objetivo de la psicoterapia es ayudar a la persona a enfrentarse a esos problemas.